sábado, 5 de febrero de 2011

Pequeña historia de un gran amor...

Quiero dormirme esta noche a tu lado,
para despertarte luego a besos,
y tengamos un dulce amanecer...

Pasar el resto del día, a pleno sol,
hagamos un picnic y juguemos en el parque,
que sonriamos para el otro,
que vivamos juntos esta alegría.
Que el día termine con una intensa lluvia de verano,
donde se pueda sentir el dulce aroma de la tierra cuando se moja...
Que nos sigamos besando bajo la lluvia,
como en aquel clásico final de película romántica.

En el fresco de la tarde,
hagamosnos un te,
y sentemosnos en un sillón a tomarlo,
mirando caer la lluvia en la triste ciudad,
desde una pequeña ventana de la sala

Gira la vista por un instante,
mírame por un segundo,
estemos solos en el mundo por un momento,
besame intensamente,
hagamos el amor.

Estemos en la cama,
abrazados y tapados con sabanas blancas,
susurrame un "TE AMO",
sentirás que en mi interior estoy sonriendo.

Déjame sentir tus manos,
acariciando mi cuerpo,
déjame dormir plácidamente,
quédate a mi lado,
hasta despertarme.

Te mirare en ese instante y te sonreiré,
diciéndote, segura de todo sentimiento,
que te amo.

Perdidamente enamorados,
no vamos a querer alejarnos nunca,
pero vamos a tener que hacerlo por unos instantes de la vida.

Ambos sabemos que no dejaremos,
ni por un instante,
de pensar en el otro,
y tampoco de lo que vivimos juntos.